El camino

Imagina un sendero recto e infinito.
Imagínate caminando sobre un suelo de rosas.
Imagina la tormenta más fuerte.


Imagina una eterna oscuridad.
Imagina un eterno silencio.
Imagínate la utopía.

Imagina que a los costados está la muerte viéndote envejecer.
Imagina que disfruta verte caminar.
Imagina que está esperándote ansiosa.


Imagina que ya no podes pensar.
Imagina que a veces desconfías de vos mismo.
Imagina que a veces olvidas el motivo.


Imagina que en la oscuridad una ola gigante te voltea.
Imagina levantándote.
Imagínate caminando mojado y con frío.


Imagínate una voz que dice que pares
Y que te deja mirarte en el espejo del olvido.
Imagínate negándola con la cabeza.
Imagínate más erguido.


Imagínate caminando y que te chocas con algo.
Imagina que lo escalas a ciegas.
Imagina que seguís caminando, solo para volver a verla a ella.


Debo estar loco por seguir caminando.
Debo olvidarme a veces el motivo.
Debo guiñarle el ojo cada tanto a la muerte.
Así después recuerdo el sentido.


Que vengan mil olas, que vengan mil fríos.
Que vengan mil dudas, que millones son mis motivos.


Que venga el silencio cargado de vacío.
Que yo le doy un recuerdo para que se lo lleve consigo.


Que venga el sendero para darme camino.
Que venga desleal como lo fue hasta ahora conmigo.
Que venga sabiendo que cuando yo no camino
Corro para saber que sigo estando vivo.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Arcoíris

El fuego