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Río

Deja correr el agua que es la única que puede limpiar el cuarto después de haber estado dañando al cuerpo de esa manera tan especial. Que dulce reunión tuvimos. Ahogame ahora que necesito respirar pureza. Uh! Se me cayó la copa con tu miel. Cuidado con los perros, quieren curar su rabia con tu sabor. Abrí la ventana y que entre el aire. Decile que se lleve todo lo que perdí. Y a vos te digo no vuelvas nunca más.

Soplo de viento

Basta un soplo de viento  Para alcanzar altura y volar. Basta abrir tu mano  Y ver ahí a la libertad.

El cielo y vos

Ya construí en la playa un lugar para dormir, bajo un techo de estrellas infinito. Ya pasó ese tiempo en el que la duda estaba ahí, al acecho. Ya se fue la certeza de lo seguro. El viento se llevó toda la quietud. Ya me despoje de mis costumbres. Ya firmé la libertad. Ayer llegó la tormenta que limpió mi alma. Me arrastró hacia lo profundo y me mató. Ahora siento paz. Costó romper los muros que construí en aquellos años. Ya solté todo. Ahora ando ligero como el viento. Ya no soy un recuerdo.  Ya no soy. Ya tengo todo. Te espero viviendo. Faltas vos, desnuda para mí, en la inmensidad de la nada. Falto yo, como quieras tenerme. Ya construí en la playa un lugar para dormir, bajo un cielo de estrellas infinito.

Arcoíris

Yo quiero verte bailar de nuevo,  Ver tus caderas golpear el viento. Juntar cada gota que cae de tu cuerpo Y entregárselas al sol del amanecer así se embriaga y se va.

Roce

En un mar repleto de inocencia te vi llegar. Traías rosas de pétalos blancos suaves como tu mirar. Olas serenas, de vientre tranquilo llegaron sin avisar. Quede mareado, no fue la sal ni tu tiempo, Fue el roce de una gota nada más.

El camino

Imagina un sendero recto e infinito. Imagínate caminando sobre un suelo de rosas. Imagina la tormenta más fuerte. Imagina una eterna oscuridad. Imagina un eterno silencio. Imagínate la utopía. Imagina que a los costados está la muerte viéndote envejecer. Imagina que disfruta verte caminar. Imagina que está esperándote ansiosa. Imagina que ya no podes pensar. Imagina que a veces desconfías de vos mismo. Imagina que a veces olvidas el motivo. Imagina que en la oscuridad una ola gigante te voltea. Imagina levantándote. Imagínate caminando mojado y con frío. Imagínate una voz que dice que pares Y que te deja mirarte en el espejo del olvido. Imagínate negándola con la cabeza. Imagínate más erguido. Imagínate caminando y que te chocas con algo. Imagina que lo escalas a ciegas. Imagina que seguís caminando, solo para volver a verla a ella. Debo estar loco por seguir caminando. Debo olvidarme a veces el motivo. Debo guiñarle el oj...

El fuego

El fuego en la casa ya estaba quemando los muebles, aquellos que guardé de mis abuelos. Lo único que pude hacer fue agarrar un vaso de agua y tirarlo en el sillón, mientras parado en el medio del living observaba como las llamas iban destrozando las cortinas. La alfombra se iba prendiendo fuego de una forma circular como para darme tiempo de intentar salir. “Ese cuadro no, ese no por favor”, dije en voz alta como si el desastre fuese hecho por alguien. Pero quieto, contemplé como el fuego de una silla que tenía contra la pared creció junto al del empapelado verde claro, y el cuadro lentamente se empezó quemar frente a mí. El marco grueso parecía darle tiempo al recuerdo que se iba muriendo. De repente, como si estuviese recordando mi vida sentí un escalofrío. Una lágrima tuvo la crueldad de nacer y hacerme recordarte. Como si mirar tu retrato no fuese ya demasiado para mí. Como si el color de tus ojos no estuviera a mí alrededor. Sentí otra lágrima caer por mi póm...